domingo, febrero 22, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS (10)

 




Con la serenidad de las horas, de los minutos, de los segundos nos envolvemos en velos donde los rostros apagados es lumbre de la ensoñación. Un soñar despierto en la búsqueda de ese aliento que enderece las pisadas invernales de las horas, de los minutos , de los segundos. Las aves asoman su brío, su belleza y una mezcolanza entre el presente que se va y el mañana que viene y ya se ha ido nos captura en la templanza de un continuar por la orilla de esas playas vacías. Se besan, se acarician y sus diminutos cuerpos son túnel de un tiempo que no existe. Inflamamos nuestros pulmones y nuestra verticalidad asciende a la cumbre de unas horas, de unos minutos, de unos segundo que se van y no regresan. Y con esta serenidad, me arrimo donde las playas vacías deleitan mis labios, esta piel árida donde los sueños eviternos me lleven al constante infinitos de las olas.


viernes, febrero 20, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (9)

 EL BESO DE LOS PÁJAROS

La sombra barre el crepúsculo. Hoy el sol no ha nacido en los vestidos de los que andan con su soledad a cuesta. Esperan con una expresión calma, recóndita cada esquina donde los abrazos son danza de pájaros en vuelo. La sombra barre esas mareas donde los recuerdos nos llevan a la indefensión, a un encuentro de un amanecer en las interminables oscuridades. Levemente caminamos, un halito de esperanza se remueve en nuestros estómagos y pequeño vals recta seguro por nuestras arterias. Y despertamos. Estamos aquí donde las aves seducen nuestros ojos caídos, rasgados, ciegos en la insonoridad de nuestras manos. La sombra barre el crepúsculo. Un hechizo de piano de un nuevo día nos arropa y continuamos, porque hay que continuar sobre los cimientos leales a la vida, al ser y estar. Me fijo en una pardela, en ese alzamiento del crepúsculo en paz al encuentre en su movimiento en espiral observando las olas. Vienen y van, así son las emociones rasgueando cierto equilibrio. Ahí está, en una playa vacía, en la orilla al final de la sombra que barre el crepñúsculo.

martes, febrero 17, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (/)

 




EL BESO DE LOS PÁJAROS

Verdes están los campos, una tierra que se entrega al vals de las lluvias pasadas. Camino al ritmo de la hierba mecida por la brisa , me tiendo donde las florecillas y las aves son himno a la madre tierra. Me entrego a este pequeño instante inmenso en la memoria como si fuera el último suspiro. Lo bello, lo bueno, lo maravilloso colman mis pulmones y me siento hija de este chiquitito lugar donde la vida es fuerza, color. Una paleta de emociones que ahuyentan los lamentos de este planeta.  Y siento la calma por momentos y luego despierto donde las guerras son púas, son navajas, son machetes destrozando, rompiendo, rajando la verticalidad de existencia en un grito oscuro, en un ruido tembloroso de un inocente en el filo de los precipicios. Y lo aparto. Y me entrego a este diminuto instante donde la paz pondera mi verticalidad, pero se hace pesado …muy pesado ese llanto sin lágrimas donde el resonar de las guerras, de lo insolidario, de lo injusto, de las venganzas obsesivas compulsivamente llevan a tumbas anónimas. Verdes están los campos en estas islas, propósito que con un pequeño acto podremos convencer a los tiranos, a la ira de que quiebren sus armas la son eviterno de la paz. Me levanto y corro en el verdor de la hierba como si fuera cura de las penas, de esa anhelada ruta donde pañuelos blancos cantan al son de los pájaros mientras besamos la paz.  

sábado, febrero 14, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS (7)






EL BESO DE LOS PAJAROS (7) 





Desde aquí, desde mi ventana me asomo. Una rama, un árbol con el lamento de la polución. Son las cinco de la mañana y todavía todo está oscuro solo, astros cabalgando en la inmensidad del universo , tan fiel a nosotros. El brío de los pajarillos embellece la visita de esta renaciente jornada. Estática, vertical, soy peso de sus cantos, de esa conversación con su árbol en esa rama. Son las cinco de la mañana y todavía no ha venido el sol. Desde aquí despierto sobre ese horizonte donde islas no muy lejanas dice de la venida de lluvias, Son las cinco de la mañana, que son las cinco y todo está quieto solo el circulo de estas aves en el encuentro de un nuevo crepúsculo. Desde aquí, desde mi ventana las admiro en su tintineo, en su inquieta forma de existencia. Son las cinco de la mañana, me desengancho por un instante corto de tiempo de ella, voy a la cocina, un café me espera y vuelvo aquí a mi ventana.  Busco el significado de sus trinos, de ese beso de la madre tierra a un pequeño encuentro con sus trotes, con esos movimientos rápidos de rama en rama. Son las cinco de la mañana, de mis labios se desprende una frase…una frase que es pilar del anuncio de este nuevo día con los tonos de estos pájaros que besan a la brisa.


viernes, febrero 13, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS(6)

 





EL BESO DE LOS PAJAROS

Sentir el silbo del viento en las plumas plateadas de un nocturno donde los pájaros son sendas del trinar. Una canción que nos deja sin aliento cuando la madrugada toma el rumbo de los sueños. Sentir el rubor del oleaje de pardelas, de gaviotas sondeando el equilibrio de esta tierra. Me quedo quieta , despierto y dejo que en la orilla de los deseos las olas memoricen sin apuros ese canto, ese beso de estas existencias en un planeta único, peculiar en la extensión del cosmos. Admiro las estrellas , el inquieto ajetreo de las aves y pongo a mis  espaldas su belleza, lo perfecto de sus vuelos.

martes, febrero 10, 2026

EL BESO DE LOS PÁJAROS(5)

 



EL BESO DE LOS PÁJAROS

De pie con el horizonte donde islas emergen en la duda. De pie, frente a un espejo donde los pájaros danzan el destino de un beso. De pie, llueve, estamos donde las tristezas son batallas perdidas, donde eco sonoro de la sonrisa de la niñez nos agazapa en un abrazo a los senderos del hoy. De pie, el beso de los pájaros en el crepúsculo de nuestros ojos. Miramos, observamos, examinamos este derredor nuestro y no somos fingida especie del cosmos, somos la sonoridad de sus partículas que han obrado al humano. De pie, te miro , me mira y fijamos nuestras manos en el beso de los pájaros.

domingo, febrero 08, 2026

EL BESO DE LOS PAJAROS (4)


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El beso…el beso de los pájaros se consagra en la mudez, en el silencio. Buscan el regazo de un aroma que los alcen en las arboledas perdidas. El amor viene y viene con ese bello silencio en su acto de amor.  Las olas tartamudean, nos visten de calma y respiro. El beso de los pájaros viaja donde la ruta de los soles , de las lunas lo hace eterno hasta el descanso. Con paso firme y evocador, emergen donde las montañas son pintadas de azules, de amarillos, de verdes a medida que la jornada acostada en nuestras espaldas levanta el pulso de seguir los senderos del amor. 


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